miércoles, 1 de octubre de 2008

Jelou, gais

Bueno, bueno...

pues parece ser que esto arranca. De momento lo único que hemos conseguido ha sido chocar de frente con la burocracia británica, con los paraguas de los londoners y con los coches que vienen siempre por el lado contrario a donde miras.

Ante semejante panorama, hicimos una escapadita en forma de bodorrio a la Bretaña, pero a la original. Esto es, la Bretagna. Para mayor confusión, los coches vuelven a circular por donde antes sí miraba pero ya he dejado de mirar, la people ya no dicen jelou sino bonyú, y pasamos de los sanguiches y del te a las crepes y el champagne (igualito). Bodorrio idílico donde los halla: tres días de fiesta en pueblecito galo con Idefix incluido, zampa de lujo, de las jambas no se me permite hablar (ya lo hice) y todo ello aderezado con toques africanos y árabes dignos de una conferencia de las Naciones Unidas.

Cuando el cuerpo comienza a acomodarse, nos despedimos de nuestra "irresistible" aldea gala y, previa confiscación de queso cremoso de cuatro pavos, regreso de nuevo a la ciudad de la lluvia y la mala comida, donde aterrizamos con buen tiempo y buena mesa (el menú en la residencia sale a uno 5 euros). Llegados a este punto, comienzo de las clases: presentaciones, exposición de mi “background” unas doce veces, risas ante la clásica conversación del Real Madrid y Fernando, ¿cuál, Torres?, no Hierro, ah pero ese se retiró, ¿qué?, nada, aupa Rayito…

Llegar a casa, pisar la moqueta, ¿que tal darling?, pues bien, si no fuese por la burocracia británica...



P.D: Nunca debí salir de Valladolid…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gran blog! Estupendo, colosal, que entretenido!

Anónimo dijo...

Bueno, Fer. Veo que estas entretenido. Espero que no te des a las Guinness, o seran tu perdicion !!
Tato